HITO 1: Religiones en el mundo andino

La religión en la época incaica es uno de los temas de mayor controversia para los cronistas, a quienes les ha sido y les es difícil encontrar evidencias imparciales.
La información acerca de la cosmovisión andina y otros aspectos religiosos ha sido recogida, principalmente, por mitos andinos. En estos hay evidencia  de que tanto el espacio como el tiempo eran sagrados para los incas[1]. La concepción del espacio era dualista ya que estaba dividido en Hanan Pacha y Urin Pacha (mundo de arriba y mundo de abajo).La dualidad cielo tierra estaba, por así decirlo, representado por el dios Wiraqocha y la principal deidad agrícola, Pachamama. Según Pease, el dios Wiraqocha era una deidad que existió antes de los incas y que con el advenimiento de estos, el dios Sol  obtuvo mayor importancia. [2]Sin embargo, a pesar de ello, los incas lo seguían venerando, haciendo estatuas y levantado templos para él. A este dios, según diversos mitos, se le considera el creador del mundo y más que nada ordenador del mundo, por el hecho de que señalaba  a los hombres, animales y vegetales el rol que debían cumplir. [3]Por otro lado, al dios Sol se le consideraba como fertilizador de la tierra, y que incluso fecundaba a ciertas mujeres. Asimismo, se le considera el dios oficial y el más importante porque daba  salud, vida y paz.
En cuanto a ideología religiosa imperaba el politeísmo, es decir adoraban a una gran cantidad de divinidades. [4]Existían dioses panandinos, regionales, locales, familiares y personales. Cada ayllu realizaba un culto a la Huaca, considerada como el origen ancestral del ayllu y a la Pacarina, considerada como el origen geográfico del ayllu, y en la vida diaria, quienes cumplían  diferentes funciones religiosas de adivinanza o curación  también eran motivo de culto y adoración. [5]Se veneraba, también a  muchos animales, pues se les consideraba vinculados a los dioses por alguna razón. Por ejemplo el pájaro inti era el mensajero para comunicarse con el dios Sol. Incluso, existían hombres divinizados que eran básicamente los fundadores de ayllus, sayas o reinos que cuando morían se guardaban y adornaban sus momias con joyas de oro puro para luego venerarlas.
[6]El culto a los dioses estaba a cargo de muchos sacerdotes por así decirlo. El servicio de sacerdocio estaba  dividido, unos se encargaban de dirigir los ritos, otros administraban las rentas, y por ultimo otros custodiaban los oráculos y estos no estaban del todo dedicados a sus deberes del templo, al igual que los otros hombres, se casaban y tenían hijos. Willac Umo era el jefe supremo, perteneciente a la clase noble y el único que prescindía el culto al dios Sol en el gran templo del Sol (Coricancha).
[7]Entre los principales templos para el culto a los dioses estaban, en primer lugar, el templo Coricancha, dedicado al Sol, donde se dice estaba un jardín de oro y en segundo lugar, el templo Saqsaywaman que fue la Real Casa  del Sol y templo consagrado al Rayo, según el inca Garcilaso.


[1] Pease, 1992: 146
[2] Valcárcel, 1959 : 442
[3] Metraux, 2010
[4] Espinoza, 1987 :212
[5] Valcárcel, 1959 : 442
[6] Portal Inca, 2010
[7] EMUFEC, 2010